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La “emergencia” es el fenómeno en el que unidades de un sistema se autoorganizan de forma espontánea sin instrucciones previas, produciendo comportamientos globales inteligentes. Estos sistemas los podemos encontrar en determinadas conductas de hongos, hormigas, abejas, en el cerebro humano, ciudades, etc. Los cuales frente a una determinada situación de emergencia se reestructuran, creando sistemas que replantean los paradigmas de la estructura piramidal jerárquica, que va de arriba hacia abajo; porque en la emergencia la organización ocurre en dirección contraria de abajo hacia arriba.
En el libro “Sistemas Emergentes // O que tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software” de Steven Johnson, encontramos un estudio detallado en diferentes niveles; tomando como punto de partida los estudios de las calles de Manchester de Federico Engels, los escritos de Allan Turing, las investigaciones en biología de Toshiyuki Nakagaki, de Seller y Keller en matemática y física, hasta los avances en tecnología de sistemas informáticos y urbanismo. Steven proyecta las aplicaciones que asuman este fenómeno al orden de estructuras políticas y económicas entre otras prácticas.
Steven nos dice: “las interacciones de agentes de un nivel inferior segregan comportamientos propios de un nivel superior: las hormigas crean
colonias, los urbanitas vecindarios”.“En la década de 1990, la “emergencia” entró en una fase nueva, dejamos de analizarla y comenzamos a crearla.”
En este contexto aparece la obra “Organigami” de Ivan Aguado y Mireia Subirana, instalación interactiva que recoge estos principios.
Sobre una mesa rectangular con agua, como pantalla, se aprecian imágenes de estética similar a las figuras del origami. El público puede intervenir directamente sobre estas figuras = agentes autónomos, que se activan independientemente y reaccionan formando organizaciones con diversas respuestas frente a la “emergencia” provocada, por la directa intervención manual de los interactores en la interfaz del agua.
Con un sistema elaborado con MAX MSP – JITTER y lenguaje de programación JAVA, obtienen una arquitectura de programa de tipo evolutivo, que se autoorganiza, capaz de aprender en forma ascendente con un comportamiento global de retroalimentación en su entorno, sin pretensiones de simulación de procesos biológicos emergentes, ni de ningún organismo viviente que contenga estas características. Reinterpretan sus bases aprovechando sus patrones como son: la autoorganización, el aprendizaje ascendente, el comportamiento global y la retroalimentación para el desarrollo de este prototipo de comunidad de vida artificial.
“Organigami “ está basado en el modelo de los “boids” de Craig W. Reynolds (programación para la simulación de actitudes grupales en la biología) que nos advierte de la imprevisibilidad en las actuaciones de agentes de un sistema.
“Organigami” es un proyecto que convierte al público en creador de una “emergencia” obligando a los seres artificiales a crear sus propios sistemas emergentes de respuesta, una situación comunicativa de feedback inmediato en el entorno interactivo con el organismo, apreciando un sistema emergente en forma fluida y completa como resultado.
“Organigami” no nos acerca como simples espectadores, nos involucra directamente en la obra convirtiéndonos en agentes provocadores. Una metáfora de la posición del ser humano frente a sus posibilidades con la tecnología y la vida artificial. |
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